Escribe Carlos Lemos"Causa Abierta" se agravió en un editorial titulado "Gobierno de izquierda de Uruguay crea la Gestapo en Punta del Este" al enterarse por un informe de El País sobre la expulsión de uruguayos "indeseables" de la más importante ciudad balnearia del país.



Moría el año 1990. Esos días de diciembre la gente andaba a los tumbos, igual que aquellos dos periodistas de investigación que se encontraron en el gran baño del gran diario. Mientras uno orinaba, el otro abría la canilla del lavatorio para empaparse: No era común que esos tipos entablaran largas charlas. En el diario decían que eran lobos esteparios, y tenían razón. Pero, muy de vez en cuando, se topaban y cuando lo hacían era como si ambos entraran a un confesionario.
Desde hace tiempo, así como lo hicieron los anestesistas y los cirujanos antes, los neonatólogos y pediatras amenazan con renunciar en masa y en consecuencia abandonar el hospital público de niños de Uruguay. Sería buena cosa que se fueran de una vez por todas, pues más allá de sus reclamos, justos o no, está la vida de miles de recién nacidos y bebés y la angustia de sus madres, las más pobres del país.
No se sabe bien quien fue el primero, pero eso poco importa. Lo cierto es que en los últimos días el presidente electo José Mujica, y por supuesto la ciudadanía, han tenido que soportar a varios políticos de izquierda que han elegido el camino de la prensa para ponerse a llorar o gritar porque quieren cargos o no los quieren. Uno de ellos fue Rafael Michelini que de golpe y porrazo salió en varios canales de televisión pidiendo un cargo para él.